Presentación del Blog

Presentación del Blog

Por: Rommel Andaluz Arrieche | Nov 26, 2017

 

 

Nam si evangelizavero, non est mihi gloria; necessitas enim mihi incumbit. Vae enim mihi est, si non evangelizavero!

Porque evangelizar no es gloria para mí, sino necesidad. ¡Ay de mí si no evangelizara!

(1 Corintios 9, 16)

 

La idea de crear un espacio en nuestra web para compartir contenidos diversos que sirvan para la edificación de todos nuestros lectores, y muy especialmente la de mis hijos espirituales (mis pacientes), había estado rondando mi mente desde hace años, pero no había materializado hasta ahora. Adicionalmente, debo confesar que, en repetidas ocasiones, mi buena esposa me ha hecho invitaciones a producir material formativo (audios, videos y/o textos breves). Por una parte, podría decir que había estado madurando estas ideas e invitaciones y por otra, que había estado retrasando su realización. Y así, mientras lo primero me parece no sólo razonable sino también conveniente, de lo segundo no puedo sino avergonzarme. En fin, pido perdón al Señor por todos los obstáculos que he puesto a sus gracias y mociones, al tiempo que le agradezco de todo corazón por su infinita Paciencia, Misericordia y Ternura para conmigo y para con todos los demás pecadores.

 

En días recientes llevé a la oración cuál debería ser el nombre de este espacio y determiné que habría de llamarse “Para Servirte”. Es probable que exista algún nombre mejor. Sin embargo, me queda claro que éste expresa y resume bastante bien la doble finalidad que persigue: servir a Dios y a los hermanos. Tengo claro que ese servicio será pequeñísimo, pero es mejor que nada. No tengo la más mínima noción de cuántas entradas o artículos llegará a tener este blog ni con qué frecuencia publicaré. No obstante, espero –con la gracia de Dios– ir añadiendo contenidos periódicamente. Debo reconocer que uno de los encantos que tiene este espacio, a diferencia de las secciones o categorías de artículos existentes en nuestra web, es que proporciona mucha libertad en cuanto a la temática y al estilo de presentación de sus contenidos. De tal manera que, mientras el denominador común será siempre la promoción y transmisión de valores, la diversidad de temas y de formatos de presentación pudiera resultar en un conjunto de publicaciones de lo más variopinto.

 

Y para iniciar y perseverar en este blog con paso firme, recurro a nuestra Buena Madre, la Santísima Virgen María, para que haga llegar a su Esposo –Dios Espíritu Santo– aquella misma oración que compuso y rezó con frecuencia Santo Tomás de Aquino:

 

Creador inefable,

que de los tesoros de tu sabiduría

formaste las tres jerarquías de los ángeles,

las colocaste sobre el cielo con un orden admirable,

y dispusiste con tanta elegancia las partes del universo.

 

 

Tú, a quien se llama verdadera fuente de luz y de sabiduría,

y principio supereminente:

dígnate infundir en las tinieblas de mi inteligencia

un rayo de tu claridad,

que remueva la doble tiniebla en que nací,

la del pecado y la de la ignorancia.

 

 

Tú, que haces elocuente la lengua de los niños,

ilustra mi lengua

e infunde en mis labios la gracia de tu bendición.

 

 

Dame agudeza para entender,

capacidad para retener,

orden y facilidad para aprender,

sutileza para interpretar,

gracia copiosa para expresarme.

Instruye el comienzo,

dirige el progreso,

corona el término:

Tú que eres Dios y hombre verdadero,

que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

Subir ▲