Líderes pro-vida mundiales exigen erradicar aborto y atentados contra la familia

 

SAN JOSÉ, 20 Nov. 11 / 10:05 pm (ACI)

Los líderes pro-vida reunidos en el V Congreso Internacional Provida (CIP), realizado en Costa Rica del 28 al 30 de octubre, emitieron la Declaración de San José en la que exigen a los gobernantes erradicar toda práctica abortiva y proteger a la familia de ataques como la legalización de las uniones homosexuales.

 

El documento denuncia que en diversas partes del mundo, especialmente en América Latina, se están llevando a cabo acciones para despenalizar y legalizar el aborto, con intromisión de organismos supranacionales como la ONU, Unión Europea, OEA, Banco Mundial, BID; organizaciones no gubernamentales como la Internacional Planned Parenthood Federation, “Católicas por el derecho a decidir” y Amnistía internacional, e incluso con la participación de comités como la CEDAW.

 

Asimismo, recuerda los intentos por legalizar las uniones homosexuales equiparándolas al matrimonio. “Todo ello a pesar que en los países donde se han regulado las uniones homosexuales, han acudido a registrar su unión un porcentaje muy pequeño de la población homosexual”, indica el texto.

 

En ese sentido, denuncia que “la ONU ha creado en el año 2010, la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y Empoderamiento de la Mujer (UN Women)”, para promover “la ideología de género –que incluye la legalización del aborto, como si fuera un derecho humano de la mujer-, tanto en el ámbito interno de la ONU, como en todos los países del mundo”.

 

Ante esto, llamaron a los gobernantes y sociedad en general a “promover soluciones racionales para las necesidades humanas básicas”, como brindar ayudas a las mujeres embarazadas, especialmente a las que están en situación de conflicto, para que puedan acceder a una “atención calificada” antes, durante y después del parto.

 

También pidieron fortalecer la familia basada en la unión entre un hombre y una mujer y fomentar “la castidad antes del matrimonio, y la fidelidad dentro de él”; así como “la educación de la voluntad de la juventud basada en la adquisición de las virtudes y en el auténtico significado de la feminidad y la masculinidad. De ese modo se respetará el derecho humano de todo niño a ser concebido o adoptado y criado por un matrimonio”.

 

El documento también alienta a promover la naprotecnología, por ser “un sistema de diagnóstico temprano de las causas de la infertilidad y la aplicación de los tratamientos terapéuticos adecuados para curar, en un gran porcentaje las enfermedades detectadas, con lo que se logra superar la infertilidad en esos casos”. Indicaron que se trata de una alternativa ética a la fecundación in vitro.

 

Los firmantes de la Declaración de San José se comprometieron a seguir promocionando la inviolabilidad de la vida humana, fomentando su respeto a través de partidos políticos que tutelen la vida y “promuevan la familia basada en el matrimonio estable entre un varón y una mujer”.

 

La defensa de la vida y familia, indicaron, continuará en los foros internacionales, “especialmente la ONU, OEA, y Comités de Seguimiento y Cortes de Derechos Humanos, mediante el aporte de trabajos de expertos en las diversas disciplinas involucradas”.

 

“Toda sociedad que tolera con indiferencia el aborto, ha perdido el más elemental signo de humanidad. Y toda comunidad política que legaliza las uniones homosexuales pone en riesgo su propia subsistencia”, expresaron.

 

A esta declaración se adhirieron representantes de Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, España, Francia, Guatemala, Honduras, Italia, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

 

Artículo publicado en ACI Prensa. El original puede ser visto aquí. Copyright © ACI Prensa.

 

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